Recupera la confianza si tu hijo te mintió

Unhappy Pre teen boy in school

Las madres, nunca imaginarían enfrentar la situación de que su hijo/a pudiera mentirles y ver traicionada su confianza. Por lo que les compartimos estos consejos que serán una guía para enfrentar y superar esta situación de la mejor manera.

Los primeros días

Perdonar significa mucho más que no hablar más del asunto, ya que lo que ha sucedido ha socavado la confianza que existía entre tú y tu hijo.

Dado que se necesita confianza mutua para que toda relación humana salga adelante, las dos partes, tienen muchas cosas que hacer para recuperar ambas cosas: la confianza y la relación.

Las primeras semanas luego de que el problema entre ustedes sale a la luz son las más difíciles, pero no hay que desanimarse: la confianza entre una madre y su hijo/a siempre tiene arreglo, con un poco de trabajo de ambas partes.

La sinceridad ante todo

Aunque te sientas dolida, no pagues a tu hijo con mentiras, ni con medias verdades ni con la “terapia del silencio”. ¡Mentirle o no hablarle empeorará mucho las cosas!

Lo mejor es conversar francamente por qué y cómo se ha llegado a esta situación, esto puede ser en un principio algo incómodo, pero no olvides que la falta de comunicación sólo empeorará más las cosas.

Si no abordas prontamente el tema que los separa, costará más curar las heridas. Recuerda que hay ciertas razones por las que los niños mienten.

¿Por qué hablarlo?

La idea no es buscar culpables, sino que tu hijo/a al igual que tú, aprendan ciertas lecciones de esta situación y puedan fortalecer su relación. Es importante que aprenda que traicionar la confianza de una persona, es lastimar sus sentimientos y que esto no es tan fácil de solucionar ni de olvidar.

Pero al percatarse de las razones por las que han llegado a esta situación podrán hacer los cambios que con el tiempo les lleven a una relación aún mejor que antes del problema.

Trabajen en equipo

En lugar de enfrentarse y pelear cada vez que conversen sobre la falta de confianza mutua,  intenten colaborar para que esto no vuelva a suceder. Si es necesario, como mamá, fija nuevas pautas para tu hijo. Sé comprensiva pero firme.

Si todo lo anterior fracasa, sé paciente, y no dejes de poner límites a tu hijo de acuerdo con su edad. Cuando crezca quizá mejore en su conducta y podrás confiar en tu hijo o hija más plenamente. Pero por el momento ¡nunca interrumpas el diálogo!

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